Definido por ley como “un tercero imparcial sin poder decisorio”, el mediador es una figura imprescindible y coyuntural para poder llevar a cabo el proceso de mediación. Su labor en el sistema es: “ayudar a las partes a buscar por si mismas una solución al conflicto y sus efectos, mediante acuerdos”. Los mediadores son profesionales que se han especializado (regularmente con diplomados) en distintas universidades o institutos que imparten los programas de formación en mediación.
Los mediadores son en su mayoría, asistentes sociales, abogados, sicólogos y profesionales del área de la educación, especialmente capacitados para conducir el proceso de mediación de la manera más eficiente y responsable.
Los mediadores familiares, al tener distintas profesiones de origen, tienen el plus de poseer una visión interdisciplinaria de los conflictos familiares.
Para que un mediador pueda llevar a cabo procesos de mediación familiar de la forma establecida en la ley, debe encontrarse inscrito en el Registro de Mediadores.