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Preguntas frecuentes

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¿Hay que asistir a alguna audiencia luego de firmar un acuerdo en el Centro de Mediación Familiar?

La regla general es que, una vez firmado el acuerdo, no sea necesario asistir a una audiencia en el Tribunal. Sin embargo, en caso que el juez que conozca el acuerdo, previo a su aprobación, puede ocurrir que cite a las partes personalmente para corroborar alguno(s) de los puntos del acuerdo.

¿Qué puedo hacer si la otra parte no es ubicable, por ningún medio, para citarla a mediación?

En caso que se cuente con algún teléfono o domicilio de contacto, hay que distinguir entre las siguientes opciones: a) Si la materia es relación directa y regular y/o cuidado personal, el mediador deberá intentar la citación al menos dos veces, antes de emitir el certificado de mediación frustrada (art. 111 Ley N° 19.968). b) Si la materia solamente es alimentos, el mediador podrá frustrar la mediación una vez que haya citado a la otra parte, al menos una vez (art. 109 Ley N° 19.968). Ahora bien, en caso que no se cuente con ningún dato de contacto, se deberá solicitar la mediación con algún familiar del demandado, que también pueda ser demandado según las reglas de la materia específica. Por ejemplo, si la demanda es por pensión de alimentos, podrá solicitar una mediación con los abuelos.

¿Cuál es la diferencia entre un mediador licitado y un mediador privado?

Mediador licitado, es aquél contratado por el Ministerio de Justicia, mediante licitaciones públicas a lo largo del país, para la prestación del servicio de mediación familiar licitada. Pueden ser personas naturales o personas jurídicas; en este segundo caso, tendrán una nómina de mediadores disponibles. Mediador privado, es aquél que presta el servicio de mediación familiar, pero de manera independiente o, lo que es lo mismo, no contratado por el Ministerio de Justicia. El elemento común entre ambos, es que deben estar registrados en el Registro Único de Mediadores Familiares del Ministerio de Justicia, conforme lo requerido por el art. 112 de la Ley N° 19.968.

¿Cuánto es lo máximo que me pueden cobrar por una sesión de mediación familiar?

En caso de no calificar para la gratuidad del servicio, la tarifa máxima que puede cobrar un mediador familiar por cada sesión (individual o conjunta), es $70.000.- (Decreto Supremo N° 3459 )

¿Me pueden cobrar por acceder a una mediación familiar?

La Ley N° 19.968 establece las siguientes reglas: a) Regla general: gratuidad del servicio de mediación licitado, siempre que se presenten las siguientes condiciones. - ­Se trate de una materia de mediación previa y obligatoria (alimentos, relación directa y regular y/o cuidado personal). ­- Al menos una de las partes califique socioeconómicamente para la gratuidad, conforme lo señalado por Decreto Supremo N° 2308 del Ministerio de Justicia. b) Excepción: se podrá cobrar por el servicio de mediación familiar, en los siguientes casos. - Se trate de alguna materia de mediación voluntaria. ­- Ninguna de las partes califique socioeconómicamente para la gratuidad del servicio. ­- En estos casos, el mediador no podrá cobrar más de $70.000.- por cada sesión (individual o conjunta), conforme lo reglamentado por el Ministerio de Justicia (Decreto Supremo N° 3459 ).

¿Qué puedo hacer si considero que el mediador/a no es imparcial y favorece abiertamente a la otra parte?

En primer término, los usuarios tienen derecho a retirarse del proceso de mediación y requerir su cierre, en caso de no querer continuar. En segundo término, pueden solicitar un cambio de mediador, en caso de querer continuar con el proceso de mediación. En el caso del sistema nacional de mediación familiar licitada, pueden efectuar un reclamo fundado ante el Ministerio de Justicia, en caso de estimar que el mediador ha vulnerado alguno(s) de sus derechos. Lo señalado, se basa en uno de los principios de la mediación que es el de voluntariedad (art. 105 de la Ley N° 19.968), según el cual las partes tienen derecho a retirarse en cualquier momento del proceso, por el motivo que estimen pertinente.

¿Qué es el acta de mediación?

Es aquél documento que contiene los acuerdos alcanzados durante el proceso de mediación. El acta deberá ser firmada por ambas partes y el mediador, para luego ser presentada por éste último al Tribunal de Familia respectivo, para su posterior aprobación. La ley establece que, una vez aprobada por el juez, el acta tendrá valor de sentencia ejecutoriada (art. 111 Ley N° 19.968).

¿Puede asistir a la sesión de mediación un abogado en mi representación?

La presencia de los abogados en una sesión de mediación será posible toda vez que asistan acompañando a una de las partes, mas no en su representación o ausencia. Es de la esencia de la mediación la presencia de los interesados, debido a su carácter de encuentro personal y participativo, según el cual son las partes directamente involucradas quienes asisten a gestionar el conflicto y explorar vías de solución. En el caso de la mediación familiar, el artículo 108 de la Ley N° 19.968 establece que a la sesión inicial deberán asistir personalmente los adultos involucrados, sin perjuicio de la presencia de sus abogados.

¿Pueden los abogados participar del proceso de mediación?

En general, las partes pueden acudir acompañadas de sus abogados particulares a los procesos de mediación. Sin perjuicio de lo anterior, es generalmente aceptado que podrán ingresar a la sesión inicial, siempre y cuando ambas partes concurran con abogado, en atención al principio de igualdad y al equilibrio de poderes.

¿Se puede mediar en casos donde existe o ha existido violencia intrafamiliar?

La regla general es que, en casos donde ha habido episodios de violencia intrafamiliar (VIF), no sea posible mediar. Esto se debe a que no se estarían verificando los principios de la mediación, específicamente el de igualdad, según el cual los participantes deben encontrarse en igualdad de condiciones para adoptar acuerdos (art. 105 letra a) Ley N° 19.968). Excepcionalmente, se han reconocido ciertas hipótesis en las que sería posible llevar a cabo procesos de mediación, según lo establecido en los artículos 96 y 97 de la Ley N° 19.968.

¿Qué puedo hacer si el centro de mediación licitado no se contacta conmigo, en el plazo señalado por el Tribunal o por la Corporación de Asistencia Judicial?

En primer término se sugiere comunicarse con el Centro de Mediación para saber el motivo; en caso que lo señalado no de un resultado positivo, se puede efectuar un reclamo ante la Secretaría Regional Ministerial de Justicia, o bien, ante la Unidad de Mediación del Ministerio de Justicia.

¿Dónde puedo reclamar por un servicio de mediación familiar deficiente?

Los usuarios del sistema nacional de mediación pueden presentar sus reclamos por los siguientes medios: a) Completando el Formulario OIRS de la página web del Ministerio de Justicia www.minjusticia.cl o en www.mediacionchile.cl. b) Completando el Formulario de Atención OIRS disponible en las salas de espera de cualquiera de los Centros de Mediación Licitados. c) Completando el Formulario de Atención OIRS disponible en las Secretarías Regionales Ministeriales de Justicia (SEREMI). d) Enviando un correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. e) Por escrito, ante la Unidad de Mediación del Ministerio de Justicia, presentando los antecedentes en la Oficina de Partes (Moneda 1155, Santiago).

¿Por qué motivo se puede frustrar una mediación familiar?

Las causales de frustración están establecidas en el art. 111 de la Ley N° 19.968 y son las siguientes: a) Si alguno de los participantes, citado por dos veces, no concurriere a la sesión inicial, ni justificare causa; b) Si, habiendo concurrido a las sesiones, manifiesta su voluntad de no perseverar en la mediación; y c) En general, en cualquier momento en que el mediador adquiera la convicción de que no se alcanzará acuerdos (en base a alguno(s) de los principios de la mediación). Además de lo señalado, la ley contempla una regla especial para los casos de derecho de alimentos (art. 109 Ley N° 19.968). Ésta consiste en que si el requerido, citado por una sola vez, no acude a la primera sesión de mediación y no justifica su ausencia, el requirente quedará habilitado para iniciar el procedimiento judicial. Si se presenta alguna de las 4 hipótesis señaladas, el mediador procederá a emitir un acta de mediación frustrada, que documento que habilita al demandante para iniciar un juicio.

¿Qué es el acta o certificado de mediación frustrada?

En el caso de la mediación familiar, es el documento en que se deja constancia del término del proceso de mediación y el motivo por el cual no prosperó un eventual acuerdo. Es obligación de los Centros de Mediación hacer entrega de una copia del acta de mediación frustrada a la parte que lo solicite, conforme lo establecido en el inciso 3° del art. 111 de la Ley N° 19.968. El principal efecto que produce, es que habilita al demandante para iniciar un juicio, ya que le ley entiende que se ha intentado llevar adelante la mediación.

¿Es necesario tener alguna profesión para ser mediador familiar?

Los requisitos para ser mediador familiar, conforme a la legislación vigente, están establecidos en el artículo 112 de la Ley N° 19.968. El primero de los requisitos señala que solamente se requiere poseer un título profesional de una carrera que tenga al menos ocho semestres de duración, otorgado por una institución de educación superior del Estado o reconocida por éste. No es necesario tener una profesión en particular, sino que se debe cumplir con lo señalado e inscribirse en el Registro Único de Mediadores Familiares del Ministerio de Justicia.

¿Qué efectos produce un acuerdo de mediación familiar?

En general, los acuerdos de mediación no tienen efectos jurídicos en sí mismos, sino que su exigibilidad por medios judiciales es otorgada una vez que se homologa el documento a través de una escritura pública, la aprobación de un tribunal u otra vía ad hoc. En el caso de la mediación familiar, la ley establece que los acuerdos que sean aprobados por un tribunal, tendrán el mismo valor de una sentencia ejecutoriada (art. 111 inciso 2° Ley N° 19.968). Esto quiere decir que su cumplimiento podrá ser exigido judicialmente por cualquiera de las partes que concurrieron a su formulación.

¿Me pueden obligar a participar de una sesión de mediación?

Nadie puede ser obligado, bajo ninguna circunstancia, a participar de una sesión de mediación. Uno de los principios que rigen los procesos de mediación es el de la voluntariedad, el cual está consagrado en la Ley que Crea los Tribunales de Familia (Ley N° 19.968). Dicho principio consiste en que “los participantes podrán retirarse de la mediación en cualquier momento. Si en la primera sesión, o en cualquier otro momento durante el procedimiento, alguno de los participantes manifiesta su intención de no seguir adelante con la mediación, ésta se tendrá por terminada” (art. 105 Ley N° 19.968).

¿Cuánto dura un proceso de mediación?

En general, los procesos de mediación durarán lo que las partes y el mediador estimen conveniente, atendido el desarrollo de las sesiones. En el caso de la mediación familiar, la ley establece que el proceso podrá durar un máximo de 60 días, contados desde la designación del mediador o la derivación de la causa. Este plazo es prorrogable por otros 60 días, siempre que se solicite fundadamente (art. 110 de la Ley N° 19.968).

¿Dónde puedo solicitar una mediación?

En cualquier Tribunal de Familia, Juzgado de Letras con competencia en familia, Centro de Mediación familiar licitado, Centro de Mediación Familiar privado, Centros de Atención de la Corporación de Asistencia Judicial y en los Centros de Atención de la Fundación de Atención Legal de la Familia.

¿Qué materias de derecho de familia se pueden mediar?

La Ley N° 19.968 señala, en su artículo 106, las materias que se pueden mediar: Materias de mediación previa y obligatoria: derecho de alimentos; relación directa y regular; cuidado personal. Que sean previas y obligatorias, quiere decir que las partes obligatoriamente deberán intentar resolver el conflicto a través de un proceso de mediación, antes de iniciar un juicio. Materias de mediación prohibida: asuntos relativos al estado civil de las personas, salvo los contemplados por la Ley de Matrimonio Civil; declaración de interdicción; las causas sobre maltrato de niños, niñas y adolescentes; y los procedimientos regulados en la ley N° 19.620, sobre adopción. En los asuntos a que de lugar la aplicación de la ley N° 20.066, sobre Violencia Intrafamiliar, la mediación procederá en los términos de los artículos 96 y 97 de la ley N° 19.968. Esto quiere decir que, bajo ninguna circunstancia podrán someterse a mediación conflictos relativos a las materias mencionadas. Necesariamente deberán ser tratadas en un juicio. Materias de mediación voluntaria: las restantes materias de competencia de los juzgados de familia, si así lo acuerdan las partes. Por ejemplo, autorización de hijo/as para salida del país, compensación económica, declaración de bien familiar, entre otros.

¿Qué es la Mediación?

La mediación es uno de los mecanismos de resolución de conflictos que tradicionalmente se mencionan como alternativos al juicio tradicional, junto con la conciliación, la negociación y el arbitraje. En el caso chileno, está definida en el artículo 103 de la Ley N° 19.968 como “aquél sistema de resolución de conflictos en el que un tercero imparcial, sin poder decisorio, llamado mediador, ayuda las partes a buscar por sí mismas una solución al conflicto y sus efectos, mediante acuerdos”. La mediación se desarrolla en una o más sesiones sucesivas, en las que participan las partes de un conflicto acompañados de un mediador/a. La diferencia con un juicio, es que el mediador/a solamente se limita a facilitar el diálogo sin participar activamente en las propuestas y elaboración del acuerdo.